Marín “agradece” la “colaboración” de Rabat para luchar contra la inmigración irregular.
El Gobierno de Melilla valoró ayer el desmantelamiento de los campamentos de subsaharianos del monte Gurugú por parte de las autoridades de Marruecos. El vicepresidente autonómico, Miguel Marín, afirmó a los medios de comunicación que este tipo de actuaciones son “positivas”. De igual modo, agradeció a Rabat su colaboración para luchar contra “la lacra” de la inmigración irregular.
Hay que recordar que Marruecos inició el martes por la mañana una serie de intervenciones en el monte Gurugú para destruir los asentamientos en los que los subsaharianos se guarecen mientras esperan una oportunidad para saltar la valla fronteriza que separa Melilla del reino alauí. Desde el pasado martes, las Fuerzas Auxiliares del país vecino han detenido a cientos de inmigrantes y quemado sus campamentos. La intención del Gobierno de Rabat es expulsar a estas personas del país.
En palabras de Miguel Marín, estas intervenciones suponen “un paso más” en la lucha contra la inmigración irregular y consideró que destruir los campamentos de subsaharianos es algo “positivo” para Melilla, habida cuenta de que es nuestra ciudad la que soporta la presión migratoria en la valla- “Sufrimos este problema en primera persona”, abundó.
Colaboración con Marruecos
En la misma línea, apuntó que esta actuación por parte de Rabat pone de manifiesto la “colaboración” que existe con Marruecos para combatir a las mafias que trafican con seres humanos. “Todo lo que sea colaborar en este aspecto es positivo para ambos países y para nuestra ciudad”, abundó el vicepresidente autonómico, quien “agradeció”, en nombre de la Ciudad Autónoma, el apoyo que está prestando el reino alauí.
Asimismo, insistió en que las relaciones entre España y Marruecos “son magníficas” a la hora de cooperar en este tipo de asuntos. “Hay un gran nivel de entendimiento”, aseguró Marín.
Las redadas continuaron en la jornada de ayer. Marruecos comunicó de manera oficial que había detenido a más de 1.250 inmigrantes que se encontraban en el monte Gurugú a la espera de entrar en Melilla por alguna vía irregular.