El secretario general del UGT Melilla afirma que los sindicatos “somos un baluarte muy fuerte para la protección de los derechos de todos los empleados”. El secretario general de UGT-Melilla, Alonso Díaz, manifestó que el sindicato ha convocado la huelga general del 29 de septiembre en “el ejercicio de un derecho democrático, a pesar de que algunos lo criminalicen”. Además, segú pone de manifiesto en un comunicado de prensa, “nosotros no podemos facilitar que se tiren por la borda los derechos de los trabajadores y trabajadoras, porque eso sería traicionar no sólo el esfuerzo y el sacrificio de los que nos antecedieron, sino traicionar a las generaciones venideras”, consideró.
Díaz afirmó que “la reforma laboral no deja a nadie a resguardo”, ya que a pesar de que los trabajadores con contrato de indemnización de 45 días “crean que no están afectados, probablemente sean los que más lo estén, al facilitar aún más el despido colectivo”. De manera tal que “se puede producir una gigantesca operación de sustitución de trabajadoras y trabajadores con contrato más o menos digno por trabajadores en peores condiciones laborales, en situaciones de precariedad y con salarios más baratos”.
El ugetista recordó que hace un año el Gobierno, la Comisión Europea “y hasta el FMI” decían que “había que acabar con la tiranía del corto plazo, con la consideración de que el motor del crecimiento económico era la avaricia y la delincuencia financiera” y hoy “sólo nosotros seguimos diciendo lo mismo. El Gobierno se ha quedado sin discurso y se ha abrazado a la fuerza lo que combatía hasta hace pocos meses”
Argumentos
Así argumentan la protesta del próximo día 29 de septiembre, donde según explica en el comunicado “vamos a defender lo que decían todos hace un año, vamos a defender los derechos de los trabajadores para que no se tiren por la borda sus esfuerzos, porque estamos en riesgo de que las próximas generaciones de trabajadoras y trabajadores tengan que vivir y trabajar con menos derechos en sus centros de trabajo, con menos derechos cuando se jubilen y a mayor disposición de los empresarios”.
Además, Díaz afirmó que “las organizaciones sindicales de clase somos un baluarte muy fuerte para la protección de los derechos de los trabajadores y trabajadoras”.
“Somos –continuó– los guardianes de las pensiones públicas, de la educación y de la sanidad pública, de la prestación económica en caso de enfermedad o infortunio, de la protección por desempleo y somos los que exigimos el salario mínimo y los que defendemos el valor de la Negociación Colectiva”.