LAS tiendas del centro de Melilla estaban ayer a reventar. Cientos de personas han dejado para el último momento las compras con motivo de las fiestas del Aid El Kebir.
Hoy habrá tiendas de la Avenida que abrirán al público pensando en los más rezagados, en los que dejan para último minuto detalles como la ropa y los zapatos a estrenar durante esta celebración.
Donde no ha ido bien ha sido en los comercios del Rastro. Ayer fue para los puestos del Mercado Central un sábado normal y el viernes fue casi más normal aún. Tan normal que los vendedores no han notado la proximidad de la mayor celebración anual de la comunidad musulmana.
Las ventas están de capa caída. Lo confirman los tenderos que se han quedado con las telas, las chilabas y los kaftanes tal cual en sus escaparates. Todos coinciden en señalar que este 2016 está siendo más flojo que el año pasado. Tampoco ellos han sacado partido la Fiesta del Sacrificio.
Ayer supimos también que al menos dos melillenses intentaron pasar borregos marroquíes a Melilla. Se lo impidieron, según ha podido saber este periódico, las autoridades del país vecino que les aconsejaron que fueran a Beni Enzar para intentar declarar en Aduanas el animal que quieren exportar a territorio español.
Sencillamente rocambolesco. Y por mucho que Coalición por Melilla diga que no hizo un llamamiento para que la gente forzara la máquina e intentara entrar en la ciudad con borregos de Marruecos, al final, la iniciativa caló.
La fiesta ya la tenemos encima. Ayer el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, muy cuestionado tras el veto sanitario a los corderos marroquíes, felicitó el Aid El Kebir a todos los musulmanes y les recordó que estos días son para pasarlos en familia, en paz y en armonía.
Desde El Faro también queremos felicitar a toda la comunidad musulmana de esta ciudad. Mañana es la Fiesta del Sacrificio y desde las páginas de este periódico aspiramos a seguir la celebración minuto a minuto.
Vamos a estar en el rezo colectivo en la explanada de Cabrerizas, en las casas de la gente de a pie y en la calle con nuestras cámaras. Queremos ser testigos de la alegría y el abrazo fraterno que invadirá a casi la mitad de la población melillense. ¡Os deseamos a todos unas felices fiestas!